Al seleccionar una costilla para asar, el truco consiste en comprobar que tenga abundante veteado graso por todas partes. Esto garantizará que la carne permanezca jugosa y húmeda en el medio a medida que la grasa se derrita en la carne. También es fundamental estar atento al reloj. Ase la carne durante demasiado tiempo y podría terminar con un trozo seco de carne masticable que ha perdido su magia sin importar cuán abundante sea el veteado graso o la receta perfecta de costillas. Por el contrario, si lo sacas del horno demasiado pronto, es probable que todavía muga en el centro. Afortunadamente, lo tenemos cubierto. La regla del tiempo de cocción de las costillas para un asado jugoso y medio cocido es hornearlo hasta que la temperatura interna alcance los 130 grados Fahrenheit, lo que debería tomar alrededor de 13 a 14 minutos por libra con el horno a 500 grados Fahrenheit.
Sin embargo, existe cierta flexibilidad en torno a esta regla según la marca y el modelo de su horno. Algunas recetas recomiendan dejar 20 minutos de tiempo de cocción por libra, pero es mejor pecar de cauteloso, ya que siempre puedes asarlo por más tiempo si la temperatura interna no es lo suficientemente alta.
Si está cocinando para una familia de cinco personas, necesitará un asado que pese cinco libras (una libra de costillas con hueso por persona). Esto equivaldría a un tiempo de cocción de 65 a 70 minutos. Acorte el tiempo para un asado poco hecho o prolonguelo a fuego medio.
Un termómetro para carnes es fundamental a la hora de cocinar costillas.
Si eres un cocinero casero experimentado, probablemente puedas preparar una comida sin una receta y observar todas las medidas. Desafortunadamente, no se puede decir lo mismo de asar una costilla. Como no hay forma de saber si el centro ha alcanzado el punto dulce perfecto sin abrirlo, es necesario tener una idea aproximada de su peso para poder calcular cuánto tiempo cocinarlo para obtener mejores resultados. Es decir, a menos que tenga un termómetro para carne a mano. Si bien es posible que no consideres que este artículo sea una pieza esencial de un kit culinario, es una herramienta verdaderamente indispensable cuando se trata de verificar el punto de cocción de cualquier asado grande. Como las temperaturas del horno pueden variar, un termómetro para carne elimina las conjeturas.
Si quieres cocinar las costillas perfectamente, déjalas reposar siempre. La carne seguirá cocinándose con el calor residual y la textura será perfecta para cortar. Para una costilla llena de sabor, considere usar un ahumador. Esta técnica de cocción lenta reduce el rico veteado de la carne, lo que da como resultado un resultado tierno y suculento. También tiene el beneficio adicional de otorgar a la carne una calidad sabrosa y ahumada que no se puede lograr asando al horno.