Evite este error de Keurig o terminará con una máquina mohosa





Les sucede a la mayoría de los bebedores de café que preparan su cafeína en casa. Ya sea que esté preparando una bebida Keurig con café vietnamita helado o simplemente una taza normal de java, cuando prepara una taza con una cápsula Keurig, es posible que esté cometiendo un error clásico. Dejas la monodosis en la cafetera hasta la próxima vez que hagas una taza de café. Sin embargo, existe un pequeño problema con este procedimiento operativo estándar. Cuando dejas una cápsula Keurig en la cafetera, estás creando un ecosistema cálido y húmedo. Se podría decir que es perfecto para criar bacterias o moho. ¡Qué asco!

¿Por qué sucede esto? Cuando preparas café con monodosis, el agua pasa a través de los posos dentro de la monodosis. Esta humedad satura el suelo para crear tu taza de Joe. Si este es un hábito recurrente y la cápsula usada se deja en la cafetera durante un período prolongado, puede provocar el crecimiento de bacterias, lo que a su vez puede provocar una taza de café rancia y con mal sabor. Entonces, ¿cuál es la solución? Si quieres una taza de café con mejor sabor, limpia tu cafetera.

La limpieza significa una mejor taza de café

Si eres un bebedor de café en cápsulas Keurig, debes asegurarte de sacar esas cápsulas usadas inmediatamente después de preparar el café. Es un pequeño paso que ayudará a que tu café sepa bien cada mañana. Asegúrate de limpiar diariamente la aguja de tu cafetera Keurig, así como todas las piezas removibles. Este proceso generalmente implica solo un poco de agua tibia y jabón. Asegúrate de seguir las instrucciones del fabricante, ya que algunas piezas pueden incluso ser aptas para lavavajillas, lo que puede hacerte la vida más fácil.

Además, deberías considerar descalcificar tu cafetera periódicamente, aproximadamente cada tres a seis meses. Cuanto más frecuentemente lo uses, más frecuentemente deberás limpiarlo. Recuerde, los posos de café contienen aceites y los residuos se acumulan a partir del agua dura y los minerales. Para hacerlo, retira el filtro de agua y llena el depósito de agua con partes iguales de vinagre blanco y agua. Luego, haga correr el agua por la máquina hasta que se encienda la luz “Agregar agua” de la máquina. Integre esta tarea en su programa de limpieza y su café siempre tendrá un sabor delicioso.