Cómo las cápsulas para lavavajillas pueden mantener sus electrodomésticos de cocina impecablemente limpios





Las cápsulas para lavavajillas, premedidas, compactas y prácticas, ocupan menos espacio que los detergentes líquidos o en polvo, lo que las hace perfectas para cocinas con un espacio limitado. Además de limpiar la vajilla y la cristalería, estos tipos también trabajan como herramientas útiles para mantener limpios otros electrodomésticos de la cocina, como hornos, freidoras y microondas.

Las cápsulas para lavavajillas funcionan muy bien porque contienen tensioactivos, abrillantador y enzimas en un solo paquete concentrado. Algunas variedades son duras y están hechas con polvo prensado (también conocido como tabletas para lavavajillas), mientras que otras son suaves o parecidas a un gel y están recubiertas con una película plástica que se disuelve en agua. Las cápsulas duras para lavavajillas hechas de polvo prensado son increíbles para limpiar el horno sin esfuerzo, en particular, debido a su superficie sólida; puedes mojarlos con agua y usarlos como una esponja para quitar las partículas de comida quemada, las salpicaduras de grasa y las rayas. Solo asegúrese de usar guantes para proteger sus manos. Si su tableta se seca, sumérgela nuevamente en agua y continúa frotando hasta que el frente de vidrio y las paredes de tu horno estén limpios. Mientras tanto, envuelva las rejillas del horno en papel de aluminio, colóquelas en el fregadero (o en el baño si no caben) y sumérjalas durante la noche en agua caliente con una segunda cápsula para lavavajillas. Esta técnica desencadena una reacción química entre el papel de aluminio y la tableta, disolviendo la grasa y las manchas sin necesidad de frotar. Para este trabajo son adecuadas tanto una cápsula para lavavajillas dura como una blanda.

Limpiar ollas de cocción lenta y freidoras con pastillas para lavavajillas

También puedes limpiar tu olla de cocción lenta con una cápsula para lavavajillas colocándola en el recipiente con un chorrito de agua y encendiéndola a fuego lento durante una hora. Este truco también funciona para limpiar freidoras. No caiga en la tentación de encender la freidora con la solución de tableta para lavavajillas disuelta en el interior. Si bien este consejo ha estado circulando en las redes sociales, no es seguro. En su lugar, coloque la canasta en el fregadero, llénela con agua caliente, coloque la tableta y déjela en remojo. Una vez frío, use una esponja para limpiar la canasta y enjuáguela bien con abundante agua fría para eliminar los tensioactivos concentrados de la tableta del lavavajillas que aún puedan estar en la canasta.

Para limpiar un microondas con una pastilla para lavavajillas, primero deje que se disuelva en un poco de agua caliente antes de remojar un paño en la solución. Luego use el paño para limpiar el interior, el techo, la puerta y la ventana del electrodoméstico (lave el plato giratorio por separado en el fregadero). Cualquier grasa rebelde debe eliminarse con facilidad, lo que le permitirá limpiarla por última vez con agua limpia. Para obtener más brillo, pula el interior con un paño de microfibra. Un último consejo: se supone que debes limpiar el filtro de tu lavavajillas.