Los platos de Pyrex son artículos increíbles para tener en tu timonera culinaria. Son aptos para microondas y pueden pasar del congelador al horno, con una resistencia al choque térmico de hasta 460 grados Fahrenheit. Los platos de cocina Pyrex modernos tienen una estética limpia, pero los raros diseños antiguos de Pyrex presentan coloridos motivos florales, algunos de los cuales se han hecho famosos como artículos de colección (al autenticar sus platos antiguos de Pyrex, busque siempre el logotipo). Si le gusta la idea de usar Pyrex para ahorrar dinero, tenga en cuenta que no vale la pena comprar ningún artículo astillado. Además de parecer dañados, también pueden representar un peligro y romperse.
El sitio web de Pyrex advierte que los clientes no deben usar ni reparar artículos de Pyrex que estén “rotos, astillados, agrietados o muy rayados”. Esto se debe a que incluso la viruta más pequeña puede convertirse en una grieta más grande cuando se expone a un cambio repentino de temperatura. Normalmente, puedes sacar tu plato Pyrex del congelador y meterlo directamente en el horno porque está diseñado para resistir el choque térmico. Sin embargo, un chip actúa como un punto débil en la cristalería y el estrés térmico puede convertirla en una grieta cuando una parte del vidrio se expande y la otra se contrae. Si bien puede resultar tentador comprar un plato Pyrex barato que solo tenga una astilla superficial, es mejor dejarlo en el estante para evitar este riesgo, incluso si parece inofensivo.
Astillas, rayones y grietas afectan la estabilidad de los platos Pyrex.
Los platos de Pyrex están hechos de vidrio templado al calor, lo que los hace más resistentes que otros tipos de vidrio que no reciben el mismo tratamiento (como el vidrio sodocálcico, que se utiliza para fabricar botellas y frascos). El vidrio templado tiene un área en el centro del vidrio, conocida como zona de tracción, que alberga la energía almacenada y mantiene estable el material. Si este equilibrio de energía se altera a través de una astilla o una grieta, todo el recipiente puede romperse en pedazos con forma de cubo.
Estas astillas pueden ocurrir debido a un trato brusco, como apilar accidentalmente cristalería sobre otros artículos duros en el armario de la cocina, colocarlo al azar en el lavavajillas o dejarlo caer. A veces, los defectos en la superficie de los platos de Pyrex también pueden deberse a una mala fabricación. Cualquiera que sea el motivo del daño, estos elementos dañados deben evitarse por razones de seguridad.
Los recipientes de vidrio templado que estén en buenas condiciones no deberían romperse. Sin embargo, se recomienda agregar líquido a un plato de Pyrex cargado de sobras antes de colocarlo en el horno porque ayuda a distribuir el calor de manera uniforme y evitar posibles roturas. También debes evitar asar alimentos en platos Pyrex, ya que el calor directo suele ser demasiado alto para que puedan soportarlo.