Sacar o llevar la mercancía a los puertos mexicanos es más caro e ineficiente de lo que debería por culpa de la deficiente conectividad que éstos tienen con las líneas del ferrocarril, un medio de transporte más barato.

Así lo advirtió Iker de Luisa, director general de la la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF).

El directivo explicó que el principal problema es que, para llegar a varios recintos portuarios, los trenes deben atravesar ciudades, lo cual retrasa su operación.

Pero también hay un problema de infraestructura.

“Necesitamos trenes unitarios. Los trenes unitarios son trenes con 100 vagones o más, que miden un kilómetro, kilómetro y medio o 2 kilómetros.

“Si dentro de los puertos no tenemos esta capacidad en patios, esto implica maniobras y pérdida de competitividad”, explicó el directivo durante su participación en el foro Port Finance International Mexico City.

Esto ha traído como consecuencia que ciertos puertos queden rezagados respecto a otros.

Mientras que en Lázaro Cárdenas, Michoacán, el 60 por ciento de la mercancía es desalojada por este medio de transporte, en Manzanillo, Colima, esa proporción apenas llega al 20 por ciento.

En el Golfo, la situación es todavía peor, pues Altamia, Tamaulipas, saca solamente 10 por ciento de su carga a través del ferrocarril, y Veracruz, sólo 5 por ciento.

De Luisa reconoció los esfuerzos para constituir obras que ayuden a superar estos problemas, como el Túnel Ferroviario de Manzanillo, o el Libramiento Ferroviario de Veracruz, los cuales van retrasados o están parcialmente detenidos por falta de liberación del derecho de vía.

Sin embargo, sostuvo que no son el único cuello de botella.

Otro de gran importancia es la falta de coordinación con las aduanas.

En muchas ocasiones, ejemplificó, los trenes necesitan partir de noche, pero a esa hora no trabajan las aduanas.