La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico), con Alejandro Díaz de León Carrillo al timón, enfrenta tres grandes desafíos de corto plazo para regresar a su objetivo de estabilidad de precios: el tipo de cambio, la política monetaria y un 2018 complejo.

Rubén Domínguez, economista en jefe de GACS, aseguró que los mercados tendrán que sortear la reforma fiscal de Estados Unidos, la renegociación del TLCAN y las elecciones presidenciales en México, lo cual afectará el tipo de cambio en los próximos meses.

De acuerdo con Marco Oviedo, jefe de investigación económica para América Latina de Barclays, un tipo de cambio presionado no ayuda a la estabilidad de precios, y además los mercados tendrían que descontar que un candidato como Manuel López Obrador llegue a la presidencia, lo que se traduciría en incertidumbre.

Marcos Martínez, presidente de la ABM, dijo que el nombramiento es una señal de certeza y confía en que el banco central seguirá en la ruta correcta.

Con información de Eduardo Ortega  y Jeanette Leyva de EL FINANCIERO