Destacadas Locales

Condena COPIP descalificaciones a periodistas por parte de la alcaldesa Griselda Martínez

La Comisión General para la Protección Integral del Ejercicio Periodístico del Estado de Colima (COPIP) recibió quejas de varios periodistas de Manzanillo por las declaraciones hechas por la presidenta de ese municipio, Griselda Martínez Martínez, en detrimento de la labor de la prensa, sin precisar ningún medio de comunicación en particular.

En rueda de prensa, el pasado lunes 29 de julio, la alcaldesa dio detalles del atentado que sufrió el viernes 26 de julio y adjudicó parte de la responsabilidad a los medios de comunicación, en la que se hicieron generalizaciones, y sin haber emprendido procesos legales por la vía conducente contra algún medio o periodista.

Por tal motivo, las y los integrantes de la COPIP condenó enérgicamente las descalificaciones a periodistas, tras el argumento que generan ambientes hostiles, que pueden interpretarse como permiso para agredir a la prensa, en el ambiente de violencia contra los periodistas del país.

“En ese sentido suscribimos lo expresado a través de un comunicado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) acerca de que los señalamientos y descalificaciones hacia medios de comunicación y periodistas, provenientes de altos funcionarios del Estado contribuyen a generar un ambiente poco propicio para la libertad de expresión y periodistas”, detalló la COPIP en comunicado de prensa.

De acuerdo a la CNDH los servidores públicos gozan de la libertad de expresión, la cual se encuentra sometida a diversas restricciones, una de las cuales es hacer uso de ella con pleno respeto a las opiniones diversas, ante el riesgo de generar ataques contra periodistas por los sectores que vean las descalificaciones como permiso para agredir a la prensa.

Cabe mencionar que de la misma forma, la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos advirtió que representantes gubernamentales de alto nivel deben tener precaución con el uso de las palabras pues el mensaje puede llegar a interpretarse como una reducción del espacio democrático y la libertad de expresión u opinión.