La Procuraduría General de la República (PGR) descartó que la explosión registrada el mes pasado de una embarcación turística en Playa del Carmen, haya sido producto de un acto terrorista o del crimen organizado.

“Derivado de las investigaciones, es claro que se trata de un artefacto rudimentario o de fabricación casera”, comentó el encargado de despacho de la Procuraduría, Alberto Elías Beltrán.

“Queda descartada la autoría por parte de organizaciones terroristas o de la delincuencia organizada”, agregó el funcionario, quien dijo que la fiscalía continúa explorando diversas líneas de investigación.

La explosión provocó lesiones en al menos 25 personas, entre ellas varios ciudadanos estadounidenses, pero ninguna de gravedad.

Autoridades dijeron que debido al incidente aumentarán la seguridad en el estado de Quintana Roo, donde también se encuentran Cancún y la Riviera Maya, y ante la cercanía de las vacaciones de primavera, cuando miles de estudiantes universitarios estadounidenses arriban cada año al país.

La embarcación era operada por la empresa Barcos Caribe, propiedad del padre del exgobernador del estado, Roberto Borge, quien enfrenta cargos de corrupción. Barcos Caribe no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios.

La larga batalla de México en contra de los cárteles de la droga ha golpeado en los últimos años a icónicos destinos turísticos, incluyendo Acapulco, en el Pacífico, y más recientemente Los Cabos en el extremo sur de la península de Baja California.