México renovó por dos años su bono catastrófico de protección ante sismos, el cual brindará una cobertura hasta por 260 millones de dólares, dijo el jueves la Secretaría de Hacienda.

En esta ocasión, el bono fue diseñado de manera conjunta con Chile, Colombia y Perú, y fue emitido a través del Banco Mundial para potenciar los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), con mejoras en los montos de cobertura y condiciones de activación, agregó en un comunicado.

El bono denominado “Alianza del Pacífico” tiene dos series para los sismos que ocurran con epicentro en el centro de México, la primera cubre hasta 100 millones de dólares y se activará con temblores desde magnitud 7.0, mientras que la segunda cubre hasta 160 millones de dólares y se activará con sismos más intensos, desde 7.4.

Para los sismos con epicentro en las costas mexicanas, la cobertura tendrá activación con sismos de magnitud 7.9 o mayores, y como ambos bonos se adicionan, los montos máximos de recuperación pueden ascender hasta 260 millones de dólares en caso de que se presente un terremoto de gran intensidad.

En septiembre, el sureste y centro de México fueron azotados por dos devastadores sismos. Por ello, en noviembre el Gobierno obtuvo una indemnización de 150 millones de dólares por la cobertura para riesgo de sismo contratada en el bono catastrófico Fonden 2017.

La renovación del bono catastrófico de México, por quinta ocasión, generó el interés y la participación de 33 inversores globales especializados en estas inversiones, incluyendo fondos de pensiones, fondos de inversión alternativa, reaseguradores y aseguradoras, destacó la secretaría.

“La colocación presentó una sobredemanda de 206% al monto ofertado, lo cual favoreció una disminución en la prima de riesgo, logrando una prima ponderada total de 4.71%”, añadió.